sábado, 28 de febrero de 2026

FINAL DEL CAMINO

Quizás hoy no sea un buen día para redactar unas palabras tan tristes cuyo adjetivo define a personas afligidas, apenadas, melancólicas o funestas. Hoy dos nuevas guerras se han puesto en marcha y afectan a miles de personas ubicadas en países como Afganistán, Pakistán, Israel, USA e Irán. A pesar de todo lo que puede conllevar éste tipo de conflictos, ahora mismo nadie está libre de poder esquivar unas sensaciones similares.

Yo quisiera explicar en pocas palabras, todo aquello que no deseo para mí, ni mis amigos y familiares. Si por unos momentos nos trasladamos al pasado, recordaremos que cuando íbamos de visita a casa de unos amigos o familiares, normalmente en una vivienda donde convivían varias personas de la misma familia, lo primero que hacía el que me recibía, era presentarme al abuelo o abuela que sentados al pie de una mesa de madera en la cocina, leían su periódico, oían la radio o se limitaban a recordar su pasado lleno de pasajes variopintos y compararlo con el presente. La abuela siempre vestía de negro y mandil, y si coincidía con la hora del desayuno o merienda, le preparaban su gran taza de café con leche con sus rosquillas o pan de escanda que mojaba para poder engullir sin poder masticar por su deficiente dentadura.

Hoy en día todo ha cambiado, los hijos y demás familia se van de la casa, no importa los kilómetros y al final consiguen convencer a sus abuelos y padres para que ingresen en una residencia con el objetivo de que no estorben en el día a día de la familia. Dichas residencias privadas o públicas, provocan en la mayoría de los casos unos sentimientos negativos en las personas que las habitan, incluso en aquellas circunstancias que son visitadas habitualmente.

He sido testigo personalmente de visitas de todo tipo a esas residencias de ancianos, y lo que allí te enseñan sus gerentes, dejan mucho que desear de la realidad. Te hacen visitar los pisos donde residen aquellas personas menos afectadas de su longevidad, pero disponen de otros pisos donde alojan (según su decadencia), en los cuales sufres, ansiedad, pena e imágenes imborrables.

Hay de todo, pero tanto la alimentación, cuidados médicos y actividades son verdaderamente un claustro terminal para esos ancianos que merecen otros cuidados.

No hay derecho que personas influenciadas por sus familias, despreciados de los hospitales por reducción de medios y gastos internos sean dirigidos a esas casas mortuorias llamadas residencias de ancianos.

Los cuidados son los mínimos. La atención medica tanto de lo mismo, e incluso robos de sus pertenencias o regalos de familiares así como de maltratos están a la orden del día. La disciplina es inevitable, lo que conlleva un comportamiento ejemplar en aquellos que todavía guardan un poco de educación colectiva, y los demás suelen ser medicados para eliminar sus momentos histéricos.

Yo aconsejo, antes de tomar una decisión de internamiento, visitar esos lugares lúgubres sin aviso de visita, y conocer todos los pisos donde conviven en común aquellas personas según sus síntomas. Es verdad que, algunos cumplen unos protocolos de acuerdo con las necesidades de los ancianos, pero la mayoría añoran su casa y la presencia y cariño de sus familiares, en especial hijos y nietos.

Yo, personalmente, y ojala pueda llegar a ello, prefiero seguir mi camino y lo que me quede de vida en mi propia casa, aunque tenga que adaptarla para las necesidades acordes con mi edad y si es preciso solicitar la presencia de una ayuda humana capaz de ayudarme en todo lo que precise hasta que llegue la hora del final del camino hacia las estrellas.

Saludos

Miguel Sánchez del Río González-Anleo

  



jueves, 26 de febrero de 2026

ALMA INTRINSICA

El alma es el principio que da forma u organiza el dinamismo vegetativo, sensitivo e intelectual de la vida. El alma está ubicada en el corazón o el cerebro, aunque no tiene un lugar anatómico único, que impregna todo el ser, siendo considerada el centro de de la personalidad, la mente y las emociones. 

Nuestra alma es como una hucha en la cual cuando nacemos, nuestros padres alimentan sus valores para que iniciemos una vida ejemplar y de acuerdo con las aportaciones de cada uno. Eso no quiere decir que según camina nuestra vida coincidan con nuestros ideales. Es verdad que esos valores influyen de manera importante en el camino de nuestra vida, pero cualquier circunstancia puede variar el objetivo previsto. El alma es una cosa que la espada no puede herir, que el fuego no puede consumir, que el agua no puede macerar y que el viento del medio día no puede secar. 

Nuestra hucha de la vida, recoge todos aquellos valores que vamos aportando de forma que nuestra propia alma precisa para llegar a nuestro final con la fuerza suficiente de repartir nuestros pensamientos y nuestros valores para una transversalidad entre aquellos que sigan nuestro camino.

No podemos determinar si nuestra alma reside en nuestro corazón o nuestro cerebro, pero existe, y luchamos cada día, al menos yo, en alimentarla para que el día que nos toque abandonar este mundo, sea capaz de transmitir nuestras experiencias y todo aquello que en nuestro cuerpo ha ido germinando de una forma seria y alegre para el bien de nuestros sucesores.

Sin una idea superior, no puede existir ni un hombre ni una nación. Y solamente hay una idea: la idea de la inmortalidad del alma humana , ya que las restantes  ideas superiores de que puede vivir el hombre surgen de tal idea. Todas las ideas, ya bien sean de alegrías o ansiedades profundas las cometemos de forma imprecisa, sin darnos cuenta de las consecuencias que pueden acometer. Lo que es cierto es que nuestras acciones son realizadas y muy bien pensadas por un alma que normalmente acude a nosotros de forma amistosa y con una ganas enormes de ayudarnos.

Nuestra alma registra todos los archivos existentes y abre en cada momento aquellos que precisan de una respuesta coherente con todos los casos que nos ocurren. La duda no existe en nuestra alma, todo son experiencias reales que nos ayudan a remitir respuestas credenciales.

En el alma hemos registrado todo aquello que queremos transmitir a nuestros sucesores, y creerme si os digo que, he sido capaz de filtrar todo aquello que a pesar de la velocidad en la cual se divulga, no debe ser transmitido de ninguna forma, sería una patraña para nuestros queridos descendientes.

El alma debe albergar todas nuestras acciones positivas y memorables, impidiendo que todo aquello que nos trasmiten ciertas personas que no son nuestra vitamina y superan en mucho su toxicidad y nos eleva el cortisol poniendo nuestro cuerpo cada instante en modo de alerta.

Evitemos ser atraídos por esas formas de convivencia y luchar por evitar todos los momentos que esta sociedad nos quiere inculcar de forma continua.

Saludos

Miguel Sánchez del Río González-Anleo
 




miércoles, 25 de febrero de 2026

DAMAS INDEFENSAS

Cómo podéis comprobar, hace tiempo que no escribo, pues las noticias que nos envían cada minuto me impiden reflexionar sobre muchos temas tan variados que, están cada día en los medios de comunicación y redes sociales los cuales se repiten más que el repollo.


Soy incapaz de asumir las medidas que un gobierno democrático progresista aplica a un problema enormemente grave que padecen las mujeres de hoy en día en España. Parece imposible admitir unos hechos que nos informan cada día por los medios audiovisuales, en los cuales la violencia de género toma protagonismo y el resultado y el resultado  de los medios aplicados, al menos los que vemos sean tan ineficaces y teatreros como los que predican esos payasos de la televisión que se conforman con decir "Tolerancia cero". 

Aceptar este continúo cantar, supongo que se apuntan al gesto de de la paciencia provocada por las múltiples tonterías ineficaces que se vienen aplicando hasta la fecha. El caso es que las estadísticas del año 2025, son las siguientes:

  • 46 mujeres asesinadas en 2025
  • 3 menores asesinados
  • 20 niños huérfanos 
  • Un 4,28% más de denuncias
  • 12.547 llamadas al teléfono 016 (me parecen muy pocas)
  • Un 36% de acoso sexual a niñas de 16 años 
  • Un 16% durante la infancia y el 71,3% realizado por un hombre desconocido
La sociedad no se da cuenta de lo que está permitiendo a esta lacra que nos hunde y que pesa más que la losa de la estación de Oviedo, es una barbaridad que sólo se puede exterminar con leyes profundamente estrictas y consecuentes. No podemos admitir acciones tomadas por inexpertos capaces de engañarnos a todos creyendo que son la panacea: pulseras de extraño funcionamiento, teléfonos de asistencia, gestionar alojamiento a las víctimas, etc.

Esto es mucho más serio de lo que parece y que unas cuantas mujeres llamadas feministas pretenden solucionar a base de gritos y soluciones ambiguas que solo sirven para ganar un sillón y asegurarse un salario. Los depredadores deben ser eliminados y para existen infinidad de protocolos y leyes que operan en muchas naciones con el mismo problema. Por poner unos ejemplos, pasa por la prisión sin excusa y adecuada a la enfermedad del atacante (desde el primer minuto), penas de máxima duración y sin libertad condicional, y en algunos casos la castración química puede ser eficiente.

No debemos de aceptar que el colectivo femenino sufra penalidades por individuos que buscan el placer y sus instintos en escenarios propios, en manada o en otros que provengan de una oligarquía proveniente de mafias conocidas, cuya doctrina es únicamente la pornografía.

No podemos aguantar más, entre todos tenemos que acabar con esta tendencia difícil de suprimir, y que cada año que pasa se incrementa más y más. La abolición inmediata es una Ley más estricta y poner los medios necesarios para cualquier incertidumbre que ocurra.

Mientras, sólo os puede ayudar el teléfono 016, no dudéis en llamar ante cualquier indecisión, es vuestra seguridad y la de vuestros hijos.

Saludos
Miguel Sanchez del Río González-Anleo