jueves, 26 de febrero de 2026

ALMA INTRINSICA

El alma es el principio que da forma u organiza el dinamismo vegetativo, sensitivo e intelectual de la vida. El alma está ubicada en el corazón o el cerebro, aunque no tiene un lugar anatómico único, que impregna todo el ser, siendo considerada el centro de de la personalidad, la mente y las emociones. 

Nuestra alma es como una hucha en la cual cuando nacemos, nuestros padres alimentan sus valores para que iniciemos una vida ejemplar y de acuerdo con las aportaciones de cada uno. Eso no quiere decir que según camina nuestra vida coincidan con nuestros ideales. Es verdad que esos valores influyen de manera importante en el camino de nuestra vida, pero cualquier circunstancia puede variar el objetivo previsto. El alma es una cosa que la espada no puede herir, que el fuego no puede consumir, que el agua no puede macerar y que el viento del medio día no puede secar. 

Nuestra hucha de la vida, recoge todos aquellos valores que vamos aportando de forma que nuestra propia alma precisa para llegar a nuestro final con la fuerza suficiente de repartir nuestros pensamientos y nuestros valores para una transversalidad entre aquellos que sigan nuestro camino.

No podemos determinar si nuestra alma reside en nuestro corazón o nuestro cerebro, pero existe, y luchamos cada día, al menos yo, en alimentarla para que el día que nos toque abandonar este mundo, sea capaz de transmitir nuestras experiencias y todo aquello que en nuestro cuerpo ha ido germinando de una forma seria y alegre para el bien de nuestros sucesores.

Sin una idea superior, no puede existir ni un hombre ni una nación. Y solamente hay una idea: la idea de la inmortalidad del alma humana , ya que las restantes  ideas superiores de que puede vivir el hombre surgen de tal idea. Todas las ideas, ya bien sean de alegrías o ansiedades profundas las cometemos de forma imprecisa, sin darnos cuenta de las consecuencias que pueden acometer. Lo que es cierto es que nuestras acciones son realizadas y muy bien pensadas por un alma que normalmente acude a nosotros de forma amistosa y con una ganas enormes de ayudarnos.

Nuestra alma registra todos los archivos existentes y abre en cada momento aquellos que precisan de una respuesta coherente con todos los casos que nos ocurren. La duda no existe en nuestra alma, todo son experiencias reales que nos ayudan a remitir respuestas credenciales.

En el alma hemos registrado todo aquello que queremos transmitir a nuestros sucesores, y creerme si os digo que, he sido capaz de filtrar todo aquello que a pesar de la velocidad en la cual se divulga, no debe ser transmitido de ninguna forma, sería una patraña para nuestros queridos descendientes.

El alma debe albergar todas nuestras acciones positivas y memorables, impidiendo que todo aquello que nos trasmiten ciertas personas que no son nuestra vitamina y superan en mucho su toxicidad y nos eleva el cortisol poniendo nuestro cuerpo cada instante en modo de alerta.

Evitemos ser atraídos por esas formas de convivencia y luchar por evitar todos los momentos que esta sociedad nos quiere inculcar de forma continua.

Saludos

Miguel Sánchez del Río González-Anleo