domingo, 31 de mayo de 2026

AVILÉS FUTURO INCIERTO

Soy un avilesino "de toda la vida", pero por circunstancias de falta de trabajo tuve que emigrar a la comunidad catalana durante cuarenta años. A mi regreso, he tenido la oportunidad de observar el camino trazado por los diferentes gobiernos para una hermosa villa que en 1085 confirmó su fuero otorgado por el Rey Alfonso VI, pasando por múltiples etapas cargadas de historia que la convirtieron en una de las ciudades más importantes de todo el Cantábrico.

Las épocas pasadas es mejor olvidarlas, pues están llenas de huellas de acciones mal aplicadas en una villa que no se merecía tanta imprudencia y desajuste provocando una injusticia tan desorbitada. 

En una pequeña villa abrazada por una hermosa ría y amurallada por causa de las múltiples invasiones de enemigos que envidiaban su prosperidad y convivencia, la abrimos al resto de España, con el orgullo de ser imitados. ¿Pero qué paso?. Esa apertura solo nos trajo acabar con nuestro potencial industrial sostenible, la pesca, la agricultura, los efectos navales, los astilleros, las conserveras, etc. Pero en poco tiempo y sin darnos cuenta, todo fue destruido y sustituido por empresas contaminantes destinadas a ganancias particulares y estatales de gran alcance.

¿Qué ganó Avilés con todas esas inversiones no planificadas?. En primer lugar una contaminación incontrolada de su ría y de la villa entera. Las casas limpias se convirtieron en color negro; el medio ambiente era insoportable y empezaron a brotar enfermedades incurables. Lo único que ganamos fue un fuerte aumento de la población de emigrantes de varias comunidades que, enseguida se adaptaron a nuestra cultura. La falta de una correcta planificación en nuevos barrios y ampliación de la villa ha supuesto una nueva remodelación y gastos continuos en habitabilidad de viviendas maltratadas por la contaminación.

¿Sabemos lo que queremos ahora?. Yo creo que no, nadie se pone de acuerdo para trazar un plan estratégico capaz de discernir que nos interesa en estos momentos. ¿Cultura?, ¿Turismo?, ¿Industria sostenible?, ¿Astilleros?. Tenemos gran espacio para construir verdaderas industrias productivas sostenibles capaces de adsorber nuestra demanda de empleo y no imponer una tasa turística que no sirve para nada. Lo primero es la cultura para nuestros hijos y nietos, con la seguridad de tener un trabajo fijo y estable. El turismo vendrá si somos capaces de restablecer y renovar nuestra villa y nuestro paisaje. No quiero olvidar nuestra gastronomía, pues sacamos pecho por nuestro tradicional "mantecado y nuestra longaniza", y lo demás qué. Hay comercios cerrados en todas las calles por falta de marketing de un Ayuntamiento inexistente, que solo le importa salir en las noticias y medios de comunicación, pero no dan la cara por un futuro de Avilés digno, prospero y con ideas propias de mejora continua para todos los ciudadanos.

En los premios "Princesa de Asturias", aparte de pueblo ejemplar, debería existir una categoría propia del principado que interviniese la Mejora Continua de los que iniciaron proyectos para mejorar las deficiencias de las ciudades que no avanzan, y que incluso van marcha atrás como el cangrejo.

Saludos

José Miguel Sánchez del Río González-Anleo


 

      



 


viernes, 29 de mayo de 2026

LA CANICULA SE ADELANTÓ

La tierra asturiana recibe con tristeza esos cambios climáticos que nos acosan estos días, dado que sus principios son contrarios y muy distantes en nuestra propia naturaleza. Todos esperan en estas fechas unos rayos de sol para salir a pasear, tardear en una terraza o pegarse un refrescante baño de agua salada en las orillas de una bonita playa, de la cual tenemos en abundancia en nuestro principado.

Hasta ahí todo de acuerdo, pero debemos reconocer que, nuestros hábitos no están aclimatados a estos cambios tan drásticos que te obligan a buscar en el armario un vestuario adecuado, sustituir tus bebidas y alimentos por otros con menos calorías, y por supuesto bajar las persianas y abrir las ventanas por el día y al revés por la noche como se realiza en Andalucía.

Todo parece muy sencillo, y adaptable en pocas horas, pero no es así. Olvidamos con facilidad protegernos de esos maravillosos rayos de sol, los cuales con prudencia nos transforma nuestra blanca piel en una epidermis morena previo aplicado de cremas protectoras que evitan enfermedades cutáneas futuras dañinas para nuestro cuerpo.

Desde hace años teníamos la costumbre de inaugurar la temporada de baños en playas y piscinas la noche de San Juan, en la cual se implantaban, socorristas y medios preventivos para evitar accidentes por falta de medios de comunicación e imprudencias por parte de los bañistas. Nunca debemos olvidar los consejos de nuestras madres, en respetar las horas de baño después de ingerir alimentos, y por supuesto algo elemental de mirar que tipo de bandera exponen y zonas de baño permitidas por los socorristas. La temible "resaca", provocada por las corrientes marinas que se producen en nuestra amiga la mar, es símbolo de muerte si no sabemos manejarla.

Como estadística, en el año 2025 se produjeron 472 fallecidos por ahogamiento en España. Cifra muy alta si tenemos en cuenta los medios de prevención establecidos por las autonomías y la irresponsabilidad de muchos ciudadanos. Hay que respetar nuestro dicho de hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo y transmitir a nuestros descendientes las palabras heredadas de nuestros antepasados respecto a nuestra maravilla de costa. Respeto y prudencia en cada época del año en la cual queramos disfrutar de esa noble naturaleza.

Nuestros cuerpos y nuestra flora no está acostumbrada todavía a un cambio climático que ocasiona verdaderas catástrofes en las actuales estaciones del año, provocando cambios difíciles de prever dificultando sin piedad nuestra adaptación en tan corto espacio de tiempo. El Orbayu que evita en nuestra tierra el secado de arbustos y la manta forestal que, por su abandono y coste material, es motivo de múltiples incendios ocasionados por la misma naturaleza y otros quizás más espectaculares provocados por la mano del hombre irresponsable, es orgullo que periódicamente se depositen sobre nuestras cabezas pequeñas gotas de agua, las cuales debemos de llamar benditas.

Asturias, a pesar de tener en sus entrañas ese negro carbón, es de color verde por la intensidad de lluvias que nos acompañan en un clima variable difícil de pronosticar, pero su bandera es azul como el cielo que nos envía esas nubes capaces de mantener nuestra idiosincrasia que ojala podamos mantener durante muchos años. 

Cuando la industria de fabricación de paraguas no exista, los vehículos no tengan limpiaparabrisas, no se utilicen los chubasqueros, las hortensias se marchiten, las viviendas necesiten aire acondicionado, bebamos tintos de verano en vez de sidra y entremos en casa sin limpiar la suela de los zapatos es que nos hemos convertido en una ampliación de Castilla. Yo no quiero eso, viva el agua que cae del cielo y ¡Puxa, Asturies!.

Saludos

José Miguel Sánchez del Río González-Anleo

 




martes, 19 de mayo de 2026

AVILÉS Y QUE MÁS QUIES

Mucho se ha escrito sobre mi Villa natal, pero a pesar de ello, desconocemos muchas historias sobre su asentamiento sobre el año 905. Si sabemos que en el año 1085, el Rey Alfonso VI le concede el Fuero y posteriormente Alfonso IX, la convierte en el principal principal puerto del Cantábrico al concederle su Alfolí almacenamiento de sal.

Es de agradecer a los Reyes Católicos Isabel y Fernando que en 1479, nos hayan concedido el mercado franco los lunes debido a un gran incendio que acosó a la Villa. Es curioso, todavía mantenemos ese lunes vivo hasta la fecha en la plaza de abastos.

El asentamiento sigue creciendo y en el siglo XI y XII se construyen unos 800 metros de recia muralla con cinco puertas que la protegen de asedios e invasiones. Posteriormente, y debido a su crecimiento, fueron derribadas entre 1818 y 1820 por orden de las Cortes de Cádiz y el interés de la burguesía por expandir la ciudad. Gran parte de sus piedras sirvieron para rellenar y quitarle al mar el espacio que ocupa ahora el Parque del Muelle.  

Quiero recordar a ilustres avilesinos que, sin entrar en los políticos (no me gustan), hicieron de Avilés su gran estandarte que expusieron en todo lugar por donde se desplazaron. Me dejo muchos que no anidan en mi memoria, pero empezamos por Pedro Menéndez (Gobernador de la Florida y fundador de San Agustín), Juan Carreño Miranda (Pintor barroco de la corte de Carlos II), Carbajal, Rafael Pérez del Busto, Yago Lamela, Beatriz Rico, Miguel Ángel Angulo, Yenesi, María Ostiz, Francisco Bances Candamo, Bernardo Guardado, Antonio Fidalgo, Carlos Guardado, y otros muchos que llenaríamos paginas enteras.

Llegan a mis recuerdos infantiles aquel pueblo tradicional, tranquilo, trabajador y respetuoso que comenzaba su continua expansión. No por la burguesía, sino por los intereses industriales de una España que, confiaba en sustituir la pesca, la recogida de marisco por las mujeres del pueblo, las conserveras, la fabricación de cristal para botellas, harina de pescado y otros productos Agroecológicos, por una industria potencial que conllevaría una invasión y transformación de nuevas empresas con su correspondiente inmigración de mano de obra procedente de toda España.

Sustituimos productos alimenticios por Acero, Zinc, Vidrio, Aluminio que llenaron los bolsillos de muchos trabajadores y empresarios a cambio de triplicar la población, contaminar nuestra ría, alterar nocivamente la pureza de nuestro ambiente y expulsar nuevas generaciones por saturación de puestos de trabajo en las nuevas empresas.

¿Cuál es el momento actual?. Volvemos a vivir tiempos pasados pero con un grave problema, no tenemos munición para poder afrontar el futuro de nuestros hijos y nietos. Ahora mismo disfrutamos del tardeo, bajada de espuma por Galiana, San Juaninos, el bollo de Pascua, visitas guiadas a la Monstrua, veinte metros de muralla, los caños de Rivero y poco más, pues el Niemeyer es una postal que llevan de recuerdo los turistas. ¿Dónde están los polígonos industriales que deberían admitir la implantación de nuevas empresas capaces de asegurar nuestro futuro?. Hay terreno a esgalla, pero a nadie le interesa ponerlo en marcha. Y para más desgracias, Alcoa ya cerró y Saint-Gobain y Arcelor están en la cuerda floja. 

Sólo nos queda hacernos fotógrafos con el objetivo de hacer instantáneas de pequeños cruceros que permanecen en nuestro puerto un mínimo de horas para tomar en La Cantina medio vermut, pues El Maruxa sigue cerrado, y probar en el Tataguyo longaniza de la matona.

Dónde están los cantamañanas de nuestros regidores que impiden entrar las Universidades privadas, siguen cerrando comercios en Llanoponte y calles emblemáticas como la Muralla, la Fruta, etc.

Lo único que sigue adelante, para lo cual debemos inculcar a nuestros nietos que se metan albañiles, es la renovación de las fachadas de edificios con el objetivo de cumplir con nuevas normativas técnicas de aislamiento acústico y térmico que ocultarán la gran suciedad que provocó Ensidesa durante sus actividades.

No quiero ser pesimista, pero me gustaría ver mi Villa, con más parques, los polígonos industriales con más empresas, los autobuses llenos de trabajadores, las visitas guiadas enseñando nuestros progresos y no sólo lo que queda de nuestro patrimonio medieval. Si queremos que nuestra Villa progrese, echemos todos una mano, incluso los políticos
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Saludos

José Miguel Sánchez del Río González-Anleo




jueves, 14 de mayo de 2026

EL CAMPANU

Las noticias nos comunican que este año no habrá subasta del "Campanu", el cual no ha sido pescado todavía debido a su escasez en los ríos asturianos. La pregunta es cual será el motivo por el cual se produce por estas fechas la ausencia de un pez cuyo nacimiento se produce en gua dulce y crece en agua salada.

En los ríos de Asturias siempre hemos sido beneficiarios de esta especie que ha sido mermada con el paso de los años. Recuerdo escritos del Marqués de Pidal, el cual comentaba multitud de huelgas de sus empleados por facilitarles durante mucho tiempo el salmón como alimento continuo en sus comidas. Eso quiere decir que en el siglo XIX, había abundancia en los ríos de Asturias de tal exquisito pez.

Casi todos los ríos disponían de los medios necesarios para que tales peces tuvieran acceso a poder alcanzar sus zonas de desove y poder alcanzar su ciclo de supervivencia. Una vez realizada su objetividad, siempre volvían a su lugar de nacimiento y en función de su edad al final de su vida.

Tanto en Asturias como en Cantabria, los ríos disponen de escalas para facilitar a los salmones a llegar a su destino y poder desovar. incluso en Cantabria, existe dos ascensores que facilitan su subida de forma mecánica.

Su carne tan apreciada y valorada por sus nutrientes, ha provocado un consumo excesivo en la población, la cual como todas las demás especies son cultivadas en piscifactorías y vendidas en cualquier supermercado de la ciudad. Desde luego su sabor y consistencia es muy diferente a los salmones salvajes, los cuales escasean y su precio se dispara a la hora de su compra. Respecto a las piscifactorias son criados con pienso y en las ultimas semanas les facilitan harina de pescado para mantener un equilibrio de su sabor. Para mantener su rendimiento, son vacunados para evitar muertes imprevistas y muertos para el consumo en agua helada.

Es muy curioso que durante el siglo XX, se le denominaba "Campanu" pues su primer avistamiento de la temporada de mayo, producía el toque de las campanas del pueblo. En otros países como Noruega se denomina Premiärlaxen (primer salmón) y en Estados Unidos se llama The Supernatural one (El primer superviviente). Posteriormente, vinieron las subastas de los primeros salmones pescados en los ríos asturianos, cuyos destinatarios siempre eran restaurantes famosos de Madrid y Asturias que se los llevaban por una importante cantidad de dinero subastados en Salas y Cangas de Onís.

La tragedia que se nos avecina, es que debido a exceso de consumo y contaminación de las aguas, cada vez existen menos salmones, lo que provocará sin falta es una veda temporal de pesca para repoblar los ríos y poder volver a degustar tan extraordinario pez.

No debemos de consumir grandes cantidades de un pez, el cual presenta en estos momentos grandes cantidades de mercurio debido a la calidad de sus aguas y alimentos. El Salmón salvaje es un pez carnívoro y oportunista que se alimenta en el océano de una dieta rica en crustáceos, plancton, y peces más pequeños. Esta dieta abundante en carotenoides es la responsable de su intenso color rojo anaranjado y su alto contenido en nutrientes.

Esperemos que nuestros actuales empresarios y nuestros descendientes sepan valorar tal riqueza de nuestros ríos y procedan la aplicación de normas y leyes capaces de evitar su desaparición por un exceso de consumo y falta de calidad de su habitad.

Saludos

Jose Miguel Sánchez del Río González-Anleo