Hace una década escribí, lo que pensaba sobre las actuaciones de los seres humanos distinguidos por unos pensamientos encauzados a implantar de nuevo, una sociedad dirigida a ser incluida en, imperios creados de forma idealista para ocupar un primer puesto en el destino de un mundo cuyo futuro sería equilibrar las carencias de un presente irregular, confuso y lleno de ideas contrarias al bienestar de cada una de las naciones dispuestas a convivir en paz y armonía.
Las naciones cuyo poderío emanaba de antaño, en el cual escondían tendencias a democracias, valores humanos impuestos por tradiciones de sus antepasados, y sentido común enigmático, cuyo contenido era característico de lograr el poder y el dominio de aquellos territorios habitados por individuos que carecían de la fuerza suficiente y medios para, conservar, proteger y salvaguardar la riqueza patrimonial.
A parir de ahí, todo signo de imperialismo ha ido transformándose de forma veloz, acompañado de la unión de aquellos países con objetivos comunes. ¿Cuáles eran los motivos por los que llevaron a intervenir de forma rápida, meditada, reflexionada y muy planificada?. La falta de mano de obra empezó por la esclavitud, la cual ha existido a lo largo de casi toda la vida, sin un inicio definido, aunque el comercio masivo de africanos comenzó en el siglo XVI con millones de personas llevadas a América.
Otro de los motivos del imperialismo fue la conquista para la obtención de minerales en otros países, cuya abundancia carecían aquellos que los precisaban, sustituida esta por la actual globalización tan apreciada en el siglo pasado y que ahora sufre de las consecuencias de dirigentes desalmados y cuyo beneficio industrial está pasando factura.
Ahora mismo, el presente en los diferentes continentes sufre las inadecuadas actuaciones imperiales de formas egoístas adaptados a sus propios intereses. La mano de obra sobra por sustitución de nuevas tecnologías, hay que alimentar a esos individuos. La población mundial alcanzo los 8.000 millones de personas en 2022. Según los estudios científicos, para garantizar la sostenibilidad ecológica y una alta calidad de vida debería situarse entre 1.500 y 4.000 millones de personas.
Si tenemos en cuenta que estamos en una cifra de población muy superior a la ideal, démonos cuenta de una puñetera vez que las diferentes guerras, así como la obsolescencia de las armas fabricadas por estas naciones imperialistas, son el objetivo de poner la balanza de una forma equilibrada sin miramientos de ningún tipo.
El resultado final es reducir población mundial, reponer armas más eficientes consumiendo las existentes, conquistar espacios terrestres para obtener los nuevos minerales (Tierras raras) que precisan los nuevos procesos tecnológicos y adaptar el consumo de productos a la situación actual. La Naturaleza da lo que da, y el cambio climático se adecua a las necesidades actuales, provocadas por la utilización desmedida de combustible fósiles a gran escala, lo cual conlleva, huracanes, tormentas, granizadas, nevadas , aludes, marejadas, inundaciones, sequias, olas de calor y de frío, las cuales son más frecuentes e inesperadas.
Nos espera un futuro incierto si no somos capaces de interrumpir la mayoría de las actuaciones de aquellos países imperialistas y demócratas inciertos. No quiero ni pensar lo que les espera a nuestros hijos y nietos a largo plazo.
Saludos
Miguel Sánchez del Río González-Anleo
