Las soluciones clave incluyen promover sociedades inclusivas, reducir la desigualdad, fortalecer el estado de derecho, controlar la proliferación de armas y fomentar la cooperación multilateral para abordar las causas raíz de la violencia.
Mantener la paz y la seguridad no es decir "No a la guerra", esas no son soluciones practicas, sino palabras necias de personas que no tienen ni puñetera idea de las repercusiones que puede ocasionar. Y por cierto, ya las tenemos aquí, y varios países están tomando medidas urgentes para evitar que las repercusiones alcancen a los ciudadanos.
¿Qué hacemos en nuestra Iberia?. Por un lado como dice el refrán "A río revuelto ganancia de pescadores", es decir todos aquellos que manejan los productos esenciales para una convivencia natural, se aprovechan de sus stocks cuyo precio de compra ha sido anterior a los momentos iniciales de los conflictos y los suben al precio actual. Eso no tiene otro nombre que hurtos a la ciudadanía cuyo impedimento no es atajado por una justicia inexistente o aplicada por personas que sólo muestran su interés. Tampoco nos aliamos dentro de un colectivo capaz de alimentar la negociación y la prevención con el objetivo de terminar con esa locura de conflictos entre las personas que habitan un planeta cuyo lema es "Paz y prosperidad"
Evitar los conflictos de guerra ahora mismo requiere un enfoque integral basado en la diplomacia preventiva (Hoy mismo, he oído en una emisora de radio, que España no tenía en Sri Lanca, un consulado capaz de solucionar los problemas de los españoles que huían del conflicto de Irán para regresar a sus casas). La mediación, el desarme y el fortalecimiento de la justicia internacional son necesarios, incluyendo un dialogo social, promoción de una cultura de tolerancia, el cumplimiento del derecho internacional, y el desarrollo económico equitativo y esencial es educar para la prevención desde una etapa temprana a nuestros jóvenes. Implementar y fomentar la cultura de la Paz recomendando la comunicación asertiva, la escucha activa y la búsqueda de puntos en común.
Es posible que nuestros dirigentes no sean capaces de entender todo aquello que se precisa para lograr una convivencia unánime en nuestro planeta y nuestras comunidades, pero a pesar de nuestro desprestigio en la comunidad europea, estoy seguro que nuestras peticiones de cooperación serían atendidas de inmediato con sólo pedir de forma ecuánime las medidas necesarias para aplicar en estos momentos y que nuestros bolsillos no se vean perjudicados.
A pesar de las circunstancias de nuestra patria, la cual refleja un montón de desigualdad entre nuestros habitantes, sean españoles o migrantes, estoy completamente seguro que, si somos capaces de alinear, converger y solicitar ayuda en momentos difíciles de alcanzar un poco de prosperidad, la unión europea haría lo imposible para facilitar procedimientos comunes con el objetivo de erradicar los problemas que nos avecinan, es más, ya los tenemos encima.
Es triste escuchar o leer en la prensa, las subidas de precios "cada día", pero no hay ni un simple renglón indicándonos la solución inmediata para detenerlos. Si seguimos así, nos veremos implicados "Todos", en una sociedad con falta de ideas de mejora, carencias imprescindibles para una vida en la cual nos jugamos un presente incierto y un futuro obscuro para nuestros descendientes.
Vosotros mismos, creo que ha llegado la hora de pegar un puñetazo en la mesa y eliminar (sustituir), a todos aquellos que nos están poniendo palos en las ruedas de forma continua y desalmada. No podemos esperar ni un segundo, la solución está en ponernos los guantes, trabajar muy duro, y exprimir nuestro cerebro para que salgan propuestas de mejora capaces de aplicar, exportar y que nos lleven de un plumazo a solucionar estos momentos tan crudos. Hacedme caso, por favor.
Saludos
Miguel Sánchez del Río González-Anleo

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